12.4.09

Drogados

Drogados somos todos genios. Visionarios de vanguardias, observadores natos, músicos, pintores y poetas. Encantadores.
Drogados lo oscuro clarifica el aura, y vemos la verdad pasar en bolas frente a nosotros. Tenemos la posta, somos indiscutibles. Canchereamos la respuesta, la dejamos vibrar un poco más en los labios, y la tiramos fuerte a la mesa, como un bife.
Drogados tenemos la justeza de cuando llegar y cuando partir, como capitanes aviesos. Medimos, pensamos, pero todo rápido. Planificamos espontáneamente y derribamos planes con la misma sana facilidad. No nos responsabilizamos por nuestros versos sin música y vamos por ahí probando con la trompa expuesta.
Drogados la vida es simple y difícil. Cambiamos. No nos importa mientras la lógica siga sonando lindo adentro, en el eco.
Drogados no mentimos. Como chicos o locos. Todo explota en la cara, ignorando las diplomacias que retardan el mensaje final. Escupimos venganza y risa. Nos exponemos.
Drogados creemos volver a los juegos. Al mejor escondite, a la mejor jugada, a la mano que roza y excita la carne de niño. Volvemos para jugar.
Drogados sabemos la respuesta a todos los acertijos, aunque nunca podemos recordarlas cuando la fría realidad nos vuelve en balde sobre la cabeza. Y nos quedamos pensando en cuanto ayudaría recordarlo.
Drogados queremos sin límites. Nos aferramos a cualquier cosa que guarde referencia con el universo. Anclamos en otros sin dejar de flotar. Miramos transparente y vemos tras las paredes.
Drogados tenemos la firme convicción de que el mundo tiene solución. De que vivir tiene sentido y además es hermoso. Mil revoluciones se tejen en la oscuridad de mil patios vetustos. No consuman pero alimentan y renuevan.
Drogados somos cínicos, irónicos, ácidos, absurdos, patéticos. Somos desagradables sujetos sin amabilidad, maleducados y peligrosos al andar como un camión viejo. Torpes.
Drogados no tenemos prisa porque el tiempo se detiene y de golpe podemos pensar. Nos acordamos de pensar y de crear, el rústico proceso que nos hace diferentes.
Y nos salvamos, nos enterramos, perdemos, vaticinamos, sufrimos, reímos, contamos y nos disfrazamos de lo que venga para zafar del lugar común que nos transforma en seres mediocres, indistintos, iguales ante la ley.
Drogados somos todos genios. Los genios drogados, son los tipos más infelices del mundo.

4 comentarios:

gonzalo dijo...

Cuantos te fumaste para escribir esta genialidad? Muy bueno che.

kika dijo...

que contradicción no? habrá que seguir buscando, pareciera que la infelicidad es condición sine qua non de la genialidad. qué se yo..da para pensar, estimado.
me colgué con pisando nubes, gracias por pasarte por allá,
la kika
(es el único nombre que tolero en el mundo blogger, para el otro está la vida entera)

walter "el observador" dijo...

Muy real, muy "desde adentro",muy certero, muy drogado (por cierto) y , kika, la infelicidad no es LA condicion de la genialidad, la marihuana lo es. Hay otros mundos, pero estan todos en este.

valentina dijo...

hola chicos os recomiendo este blog
http://pasaporlacalle.blogspot.es/
que acaba de empezar y tiene muy buena pinta para el futuro habla y tiene Toda la información de lo que se cuece en la calle, modas ,polémicas, estilos, noticias, música, libros, arte. Incluyendo fotos videos entrevistas...... va estar genial
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