25.11.06

Reggae internacional: Groundation se dirá GRANDEution *** En vivo en Niceto, miércoles 8 de noviembre


Esta es una critica que hice al concierto dado por la banda californiana Groundation hace ya unos dias en Buenos Aires. La verdad es que no conocia de mucho antes al grupo, y lo escuché con especial atención el mes anterior al recital, pero creanme que nunca agradeci tanto esa providencia...el mejor recital de mi vida, un sonido que dificilmente pueda escuchar a corto plazo. Y un cantante increible. Bueno lean y si pueden consigan el disco "Hebron Gate". Para más data lean la bio que hice en la página del programa (www.pisandonubes.com.ar), y ¡reggae roots para todo el mundo!

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Increible, majestuoso, maravilloso, impresionante…los sinónimos no alcanzan para describir lo que fue la gran noche de Niceto, con los Groundation como los mejores anfitriones musicales que un fan argentino del reggae podria haber imaginado. Y todas las páginas, revistas, blogs, fanzines o programas de radio atestiguarán a favor de tamaña afirmación y lo registaran en los grandes libros musicales de la historia argentina.
En la puerta de entrada del afamado local porteño donde se dieron cita los californianos, se podia leer: “Capacidad 1118 personas”. Quizás los números no sean exactos, pero lo cierto es que en su interior casi no cabia un alfiler en la pista principal, y los “vips” se veian desde abajo tan poblados como la “popular”. Todo un enorme grupo de gente que se exaltó casi sexualmente cuando vio aparecer por una de las bocas de acceso al escenario al diminuto pero gigante Harrison Stafford, (ataviado con una especie de turbante negro y luciendo su particular barba judaica), acompañado de sus compañeros de aventura, entre las cuales se destacaba naturalmente la única mujer del grupo (de la que desconozco el nombre), una morena proveniente de Jamaica, de una belleza pocas veces vista y a cargo de los coros. La ansiedad era mucha, los músicos se acomodaban y la banda de abajo presentía que estaba por presenciar algo histórico…
Y de golpe, los acordes jazzeros de “Jah Jah Know”, tema que abre el mejor disco editado a la fecha por Groundation (“Hebron gate” del 2002), comenzaron a sonar y la realidad se disolvió para dejar paso al sueño. El público entró en un sopor musical que lo depositó directamente en una pradera de reggae y dub, por la que todos rodamos durante las dos horas que duró el show (chequear esto, ya que no hubo tiempo para mirar el reloj…). A partir de ahí, los temas se sucedieron casi como en un solo track, ya que uno no lograba salir del asombro de lo que acababa de ver y escuchar, y ya estaban de nuevo ahí los yanquis estos para arrancar nuevas voces de asombro y admiración.
Uno a uno se fueron oyendo algunos de los temas de la buena placa aparecida hace dias nomás (“Upon the Bridge”), como “Me na in de”, “Nonbeliever”, “Upon the bridge”, “Seesaw” y “Mighty souls”, entre otros. Pero, los momentos cúlmines del show (al menos para este servidor), se dieron con cada una de las perlas del Hebron, el ya citado “Jah Jah know”, “Babilon rule dem”, “Weeping pirates”, “Picture on the wall”, “Undivided” y “Freedom taking over”. Una salvedad para el caso de estas dos últimas piezas: en la grabación original, colaboran en las voces los clásicos The Congos (de conocidas armonias en tono falsete) y la estrella reggae Don Carlos. La fiesta hubiera sido completa si ellos se hubieran presentado en el local de Palermo, pero creanme amigos que no fue necesario, ya que Stafford sacó a relucir sus recursos vocales y generó tres voces distintas en la misma canción…¡tres! Realmente increíble lo que hace ese tipo con ese registro tan extraño, ridículo cuando habla con el público (como lo hizo varias veces en la noche, agradeciendo emocionado el respeto), pero que se nutre de unos pulmones inmensos.
Luego de este huracán roots-dub, la banda hizo una pausa y ahí se desató una locura generalizada solo comparable a la fidelidad de una hinchada de fútbol. La gente pedia más a gritos, se enojaba con los relojes por no pararse solo por respeto con el momento, y rogaba que las impiadosas luces no apagaran la magia de la música en vivo de una banda que mostró la brillantez del ya citado Stafford, pero además a un talentosísimo tecladista que hizo parar los pelos de más de uno con sus solos furiosos (Marcus Urani), a un embajador del jazz dentro de la banda (el trompetista, David Chachere) y a un virtuoso del trombón como Kelsey Howard.
Pero lamentablemente todo tiene que terminar dice la lógica, y Groundation se fue de Buenos Aires regalando un par más de sus canciones y una explosiva versión de “Exodus” que desató un descontrolado pogo entre los presentes.
No mucho más para decir, no al menos en términos periodísticos. Agregar si, que la nota negra de la noche la dio la gente del lugar, al retrasar indefinidamente el ingreso del público, tanto que impidió que muchos (como el que suscribe), pudieran disfrutar de la muy buena banda argentina Holy Piby. Pésimo Niceto, un club con excelentes cualidades técnicas para disfrutar de la música, pero con un criterio que de tan comercial termina rayando en la falta de respeto (agregando que los tickets aumentaron subrepticiamente en la puerta de 35 a 50 pesos).
De todas formas el banquete reggae fue tal, que ni el más iracundo se acordó de tales tales detalles negativos. Es que señores, lo que se vivió anoche en Niceto Club será recordada como una jornada histórica para la música jamaiquina tocada en Argentina. Quizás me halla parecido a mi o suene exagerado. Doy el beneficio de la duda pero les pido que hagan una prueba: pregúntenle a alguien que fue y después me cuentan.

(Mi critica original está acá. Pueden chusmear la página, hecha con mucho esfuerzo y dedicación, pero que puede mejorar con su aporte)

3 comentarios:

manuco dijo...

Bien, será cuestión de eMulear y ver qué onda

Jack Duluz (Sub Cte Bizarro) dijo...

Comparto lo del amigo Manuco...

Anónimo dijo...

yo fui a ese recital y tenes razon. no la conocia a la banda y flashie muchisimo al verlos. estoy agradecido de haber ido a ese recital.
me encantan