25.10.06

Chango

Se llama Horacio, pero si alguien gritara ese nombre en la calle él no se daría vuelta. Desde chico le dicen Chango.
Nació en septiembre de 1968 en Apóstoles, pequeña localidad de Misiones, una provincia con características culturales sumamente particulares, donde conviven las comunidades nativas originales (mbya-guaraní), la población criolla y las colectividades extranjeras llegadas al país a principios del siglo XX, entre ellas la ucraniana a la cual Chango está estrechamente relacionado, ya que sus abuelos eran inmigrantes.

Desde un lugar sin prejuicios y absoluta libertad, hace una mezcla de ricas sonoridades donde también hay scotchis, polcas rurales, rancheras y rasguidos dobles.

Pasó su infancia en la carpintería de Lucas, su papá violinista y de Marcos, su tío cantor, con quienes se inició actuando en kermesses y casamientos.

Dice el Chango de su papá ya fallecido: "Era carpintero de lunes a viernes y los fines de semana tocaba el violín en las kermeses, en las fiestas. Así empecé yo con la música. Por mi papá. Cuando él vio que yo iba a tocar el acordeón, me prohibió seguir trabajando en la carpintería para que no me lastimara las manos, como se habían lastimado todos mis hermanos. Mi papá no me apoyó para que yo desarrollara mi música. Mi papá me empujó".

Pero su primer punto alto en la música, se dió a traves de un programa de televisión: Expresión Regional Chamamecera. "Era un programa de televisión muy popular que mandaba un móvil a pueblos del interior para difundir a los músicos locales. El móvil pasó por Apóstoles, y toqué yo. Después de Expresión Regional fui invitado a otros festivales en el interior de Misiones…”

Hasta que en 89, explotó en Cosquín y desde ahí no paró más.

El disco “Polcas de mi tierra” fue Premio Carlos Gardel año 2000, y catalogado de excelente por la mayoría de los críticos de distintos medios. Lo grabó llevando micrófonos y acordeón hasta los pueblos de su provincia, y tocó gratis en las kermeses con tal de poder grabar el exacto sonido del entusiasmo, el chas chas de las alpargatas contra el suelo, el júbilo despeinado de los gritos y los murmullos, el cloqueo de las risas y las gallinas sueltas en el patio. Habló con los ucranianos y sus hijos, y los dejó contar historias, tocar sus instrumentos armados con maderas de cajón, grabó sus casamientos y sus fiestas. El resultado es un disco donde cada quien cuenta su parte, un documental sonoro sobre la historia de Misiones, la polca y los campesinos.

“Una discográfica me dijo, por Polcas de mi tierra, que a quién le interesaba un disco con inmigrantes hablando, a quién le interesaban los viejos de la chacra. La soledad de la provocación tiene que ver mucho con eso. Provocación no es insultar, sino empujar el límite. El arte no es para entretener a las personas, sino para que las personas sean disparadas por una obra y vean que hay cosas especiales dentro de ellas.”
Si, este es él, ese mismo que despuntaba en una vieja propaganda de vino junto a las mayores glorias de nuestro folklore. El mismo que se ha tomado más de una copa con Don Atahualpa. El mismo que vino a reivindicar ese instrumento maravilloso, único, que es capaz de arrancar los sonidos más tristes o los más festivos. El mismo que se pasea desde las polcas de sus abuelos hasta los acordes de Don Tránstito, seguro inspirador de muchas de sus creaciones.

Este es el Changuito Spasiuk, una gema de nuestra tierra, un hombre de cabellos rubios y antepasados europeos, pero que lleva en la sangre todo el sufrimiento y la alegria de nuestra gente. En su sangre roja, como el color de la tierra que tanto ama.

5 comentarios:

Jack Duluz (Sub Cte Bizarro) dijo...

Notable artista, una patada en el ojete a al ortodoxia y al conservadurismo folklórico. Te imaginarás que acá descubrí con mayor profundidad su obra. Felicitaciones por la nota.
PD Aclaración: La comunidad mbyá (embiá) es una de las tantas que conforman el espectro de la nación guaraní. Probablemente sea la más importante, pero no la única.
PD2: Viajar por el interior de esta provincia ùnica, al compàs de Spasiuk es una experiencia que merece ser vivida. Indescriptiblemente bella.
Abrazo de gol
elescupitajo.blogspot.com

emebé dijo...

Me tomé el atrevimiento de postear una invitación a q

emebé dijo...

Bueh, va de nuevo: me tomé el atrevimiento de postear una invitación a que pasen por acá a leer la excelente nota. Ya escribiré algo yo sobre el Chango (hacia rato que tenía ganas, pero no salía, te me adelantaste guacho).
Muy buena, loco, muy buena.
emebé.
P.D: Sobre la corrección, ¿y yo que dije? ¿Y como es? ¿Y yo que dije? ¿Y como es? ¿Y yo que dije? ¿Y como es? bueno, ya. Corregido.

berenice dijo...

Bueno, antes que nada, muchas gracias por el "estás buena, eh..." (jajaja) que dejaste en una de las fotos.
Segundo, te tengo que felicitar por el blog que armaste, las notas son realmente interesantes.

Saludos! Seguiré pasando por aquí...


Berenice.

berenice dijo...

Definitivamente, tengo 17 años, rehice la cuenta un par de veces, y el cálculo da siempre igual: 17 años.
:)